El sanador herido



¿Cómo puedes abrazar la fragilidad de otra persona si no puedes abrazar tú propia fragilidad? 
Somos hijos de nuestra sociedad dónde se dan las interacciones entre las circunstancias y los sentimientos, dónde cada sonrisa y lágrima tienen una historia por escuchar y heridas por abrazar, si no conocemos la historia de nuestra sociedad y más aún la nuestra no podremos ser el ungüento que ayude a sanar las heridas del corazón que tienen las personas que nos rodean.
El Peregrino Ignaciano

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